MINA CLAVERO: NECESIDAD DE UN PLAN MUNICIPAL SOBRE ADICCIONES

Escrito por rodrigo   // julio 1, 2010   // 0 Comentarios

En esta localidad, se llevo a cabo una disertación a cargo del licenciado en psicología Juan Carlos Mansilla, Secretario de SEPADIC (Secretaría de Coordinación en Prevención y Asistencia de las Adicciones), lo que estaba destinado a intendentes y presidentes comunales, asistiendo solo Ricardo Hidalgo (Las Tapias), Juan Mato (Las Calles), Bernardo Bartoli (Las Rabonas), Lidia Pereyra (Las Palmas), Jorge Fabro (Comunidades de Pocho) y Luis Quiroga, por el municipio anfitrión, mientras que la Dra. Gómez  por Villa de Las Rosas y Julio Bañuelos, por la Agencia Córdoba Turismo.

PREOCUPANTE
Primeramente Mansilla expresaba: «El tema que tratamos, preocupa a muchos, pero moviliza a pocos, sin embargo a los que se interesan en llevar a cabo alguna actividad tendiente a mejorar esta situación, están convencidos que se pueden hacer cosas importantes. Esto es rescatable, porque a través de pequeñas acciones se pueden lograr objetivos, que podrían quedar ahí, invisibles o sin ningún tipo de logro».
Deteniendo su atención en las posibilidades de trabajo que hay para prevenir adicciones, explicaba: «Cuando nosotros comenzamos el trabajo con la Secretaría, entre lo hecho, se realizó un análisis de todo lo que se venía llevando a cabo, tratando de darle continuidad, como por ejemplo, algunos puntos en relación con la prevención, la labor que llevamos a cabo con las organizaciones no gubernamentales, ampliando ese modelo de trabajo. Además, nos proyectamos en forma casi inmediata, lo que tuvo  por resultado el armado de un Plan Provincial sobre adicciones, es decir, tratar esta temática para que ingrese a la política pública de la mano de una planificación que le de objetivos claros a medianos y largos plazos».
FUERZA DE LEY
En relación a los pasos del plan, Mansilla destacaba que consiste, «básicamente en una estrategia de una duración hasta de cinco años, cosa que trascienda cualquier tipo ciclo gubernamental, y además, compromete a los gobiernos que se sucederán. Asimismo se podrán sentarse a discutir un plan que será presentado en la legislatura, a los efectos de que salga con fuerza de ley».
 «Si se investiga más al respecto, verán que la política pública de países más desarrollados en el accionar frente a las adicciones, en la mayoría de ellos tienen una algo sobre este tema. Mientras que Argentina carece de una visión en éste sentido, por eso es tiempo de comenzar organizando esta problemática, con objetivos más o menos claros». Legando a este punto, aprovechó Mansilla, para hacer una salvedad, enfatizando: «El dilema de las drogas va cambiando con el transcurso de los años; o también según la geografía. Por ejemplo, un problema de adicciones en una ciudad turística, implica la penetración de una población golondrina, que la deja como práctica instalada, sobre todo en sectores juveniles de la regiones mencionadas. Claramente difiere la actitud de poblaciones ubicadas al norte de Córdoba, ya que el alcohol tiene una preponderancia mayor en lo que respecta a la inquietud social, situación que discrepa con la mayoría de las ciudades del sur cordobés, donde la problemática del alcoholismo va junto con la droga y tienen un interés similar. Obviamente las prácticas sobre el uso de estas sustancias, son diferentes según las vivencias de las ciudades,  ya que no es lo mismo hablar con el intendente de Cruz del Eje, que con el de Carlos Paz, en relación a cómo viven el fenómeno y qué cosas creen estar dispuestos a hacer su equipo, frente a esta temática».
PLAN MUNICIPAL
Por varias de las razones expuestas anteriormente, Mansilla comentaba que «uno de los programas básicos con el cual empezamos a trabajar y lo considero como verdaderamente importante, si se capta la idea, es el denominado, Municipios en Acción. Pretendemos avanzar hacia un plan municipal sobre adicciones, la mayoría de las intendencias tienen acciones vinculadas a esta problemática, lo cual ya es un paso muy interesante».
«Se debe tener en cuenta la incorporación también de las sustancias legales, es decir, la clasificación de las drogas ilegales o legales, es una categorización sobre la cual no existe diferencias para la salud de urgencia hospitalaria o centros de tratamientos, o los lugares donde la gente acude para mejorar su bienestar sanitario. Es sabido que las drogas ilegales pertenecen a otro orden, por eso desde la Secretaría, nos preocupa contemplar una visión que englobe las drogas en general, desde una expectativa sanitaria pública, educativa y de inclusión social».
PLANES LOCALES
En cuanto al consumidor, aseveraba Mansilla: «Indudablemente, la preocupación de la droga es de orden genérico, es decir, le compete a todos los organismos, como la policía federal, sumado a políticas nacionales conjuntas, porque claramente éste flagelo cruza las fronteras, ingresa a nuestro país, circula de una provincia a otra, de manera tal que seria imposible que cada territorio provincial asuma esta problemática como propio. Sin embargo, la cuestión del consumidor es absolutamente distinta, ya que es una dificultad de alto impacto local y su huella se traza en cada sociedad por separado, esta es la razón por la cual, estamos impulsando, lo que llamamos como la generación de planes locales, de prevención y asistencia de las adicciones. En síntesis, conceptualmente nos interesa el problema regional, pero no en lo referido a la sustancia, si no al consumidor de drogas».

(Democracia)


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