Unas 25 mil personas suben por año al cerro Champaquí

Escrito por rodrigo   // noviembre 12, 2010   // 0 Comentarios

Tras la muerte de una excursionista se renovó la discusión y se apuró una nueva ley. Colocarán controles en los accesos a las montañas. ¿Durarán?, ¿evitarán extravíos?, ¿qué sugieren los guías?
Para muchos fue la primera muerte. Otros dicen que fue la segunda de un turista arriba del cerro más alto de Córdoba. Pero el deceso de una mujer de 62 años en el Champaquí, semanas atrás, reactivó la discusión sobre el acceso a los sitios de “turismo alternativo”.

Se estima que entre 20 y 25 mil personas por año ascienden al cerro que comparten Calamuchita de un lado y Traslasierra del otro. Apenas un tercio lo haría en grupos registrados y con guías habilitados para afrontar una travesía complicada.

La mayoría sube por el camino al cerro Los Linderos, abierto hace 15 años, que permite llegar en auto hasta su cima y de ahí caminar apenas entre 20 y 40 minutos hasta la del vecino Champaquí.

Por esa vía accedió la mujer que falleció por hipotermia, luego de extraviarse junto con un pequeño grupo y su guía, cuando una tormenta de niebla y lluvia les complicó el corto regreso.

Por esa vía, acceden muchos que suponen que esa caminata en las cimas, a 2.800 metros, es apenas un paseo en las alturas. Puede serlo, si el clima no juega una mala pasada, si se lleva ropa adecuada y si se conoce el terreno para no extraviarse.

Al fin de semana siguiente, el Estado reaccionó. Decidió colocar puestos de control en los dos accesos principales por Calamuchita.

Policía, Bomberos y la Agencia Córdoba Turismo verificaron de viernes a domingo el paso de mil personas: 495 subieron desde Villa Alpina, que demanda al menos dos días de caminata con pernoctación en la base del cerro, y 530 lo hicieron en vehículo por el más rápido camino de Villa Yacanto a Los Linderos.

Pero en los días siguientes, ya no hubo tanto control.

Ahora una ley, que como segunda reacción acaba de sancionar la Legislatura cordobesa, establece la obligatoriedad de registrarse para ascender a varios cerros.

Ese sistema representará un costo operativo fijo, con puestos de control en múltiples sitios. Una duda es si se sostendrá en el tiempo. Mientras, no todos están convencidos de que alcance como solución, aunque aporte.

El Champaquí tiene unas seis vías de ascenso. Dos son las más habituales, por Calamuchita: el camino a Los Linderos y desde Villa Alpina.

Por Traslasierra se asciende, aunque mucho menos, desde San Javier y Los Hornillos. Nadie supone que en todos haya puestos permanentes de control.

El ascenso en auto por Los Linderos genera un dilema: es un camino público, de arenisca y ripio, promovido como turístico.

Hasta hay un proyecto anunciado para hacer su segunda parte desde la cima hacia el valle de Traslasierra.

Muchos de los que lo suben en auto no hacen luego la caminata al Champaquí: ¿cómo controlar en el acceso quién lo haría?, ¿cómo limitar el tránsito en un camino turístico?

Los que saben. Nelio Escalante conoce el cerro como pocos. Nació en Villa Alpina y es dueño de uno de los albergues en la base del Champaquí, por el que pasan miles de excursionistas.

“Desde que está el camino a Los Linderos llega gente más novata, sin conocimiento de montaña”, opinó. Acotó que “sólo lugareños o guías con mucha experiencia en esta zona” pueden no extraviarse cuando las nubes se adueñan del lugar.

Para Escalante, los puestos de control pueden servir, pero “hasta ahí nomás”, porque “los que no quieran ser controlados los esquivarán”.

Los controles. Para evitar extravíos, más bien propuso “señalizar con mojones bien visibles dos o tres sectores clave, sobre todo ese trayecto entre las cimas de Los Linderos y el Champaquí”.

Guillermo Friedrich tiene una empresa de servicios turísticos en Villa General Belgrano. Tras cuestionar los intentos de los funcionarios provinciales de “hacer cargar todas las responsabilidades por esa muerte a un guía”, consideró que colocar puestos de control “no soluciona todo”, aunque pueda ser útil por el camino a Los Linderos, donde los vehículos no podrían esquivarlo. Friedrich sugirió sumar cartelería clara de advertencia en los accesos y mojones de orientación en zonas de habituales extravíos.

Mariano Bearzotti es prestador de turismo alternativo. “Mucha gente confía que puede hacerlo por su cuenta, sin guía. Y hasta algunas secretarías de Turismo los mandan por el camino de Los Linderos como si allá arriba fuera un paseo convencional, pero no lo es”, sostuvo.

“Por Los Linderos, muchos llegan con ropa y calzado inadecuados, en una mezcla de desconocimiento e inconsciencia”, añadió.

El Champaquí no es alta montaña pero registra un clima particular, con picos de hasta 20 grados bajo cero en invierno y posibilidad de nevadas en verano. Además, la altura suele hacer que una nube de pronto haga casi invisible el terreno por donde se transita.(La Voz del Interior)


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