Voluntarios solidarios entregan su corazón a los presos sin visitas de Bouwer

Escrito por rodrigo   // julio 8, 2010   // 0 Comentarios

El equipo “Cura Brochero” se encarga de romper la rutina de la vida en prisión y servir de puente entre la cárcel y la sociedad. Desde el grupo aseguraron que aproximadamente 40 reclusos por módulo no reciben ningún tipo de visita.
La cárcel de Bouwer es un complejo de máxima seguridad en el cual funcionan cuatro módulos donde se alojan cientos de internos que están privados de la libertad.

Muchos de ellos, ya sea porque no tienen familia, porque son de otras provincias, o porque sus familiares no tienen recursos para viajar a Bouwer, se encuentran solos y no reciben visitas durante varios meses.
Es por ello que el grupo de voluntarios “Cura Brochero” acaba con la indiferencia y ofrece un tiempo de escucha y diálogo.   
El equipo, surgido de la Fundación Manos Abiertas, funciona hace dos años y tiene como objetivo dialogar con los internos sobre temas diversos y así compartir un rato distinto en la vida de los presos.
Cecilia, coordinadora del equipo, manifestó que esta labor tiene como finalidad la propia relación con aquellos hombres que se encuentran solos: “Dialogamos sobre su vida en la cárcel, su historia, sus anhelos, el futuro que desean, pero lo fundamental es que ellos se sientan personas dignas más allá que hayan cometido un delito”.
La coordinadora y también voluntaria, indicó que del grupo participan ocho personas, todas mayores de edad, que llegan a Bouwer los martes y miércoles de cada semana en dos grupos de cuatro: “Cuando comenzamos con esta iniciativa la sensación fue muy rara, ya que todo lo que se vive en el interior de la cárcel es impactante. Pero a medida que fueron pasando los meses los internos nos fueron conociendo y hoy en día esperan nuestra llegada ansiosos y aseguran que durante las charlas tienen ‘un momento de libertad’”, indicó.
Por su parte, María una integrante del equipo aseguró que realizar esta tarea los reconforta y los alienta a seguir: “Consideramos que aportamos con un granito de arena ya que logramos que estas personas puedan olvidarse de la etapa por la que están pasando”.
Desde el grupo “Cura Brochero” señalaron que en la cárcel de hombres de Bouwer hay aproximadamente 300 internos en cada módulo, de los cuales 40 están solos: “Nosotros solicitamos entre cinco y seis internos por jornada. A veces sentimos que somos pocos realizando esta tarea porque muchos presos no tienen la posibilidad de reunirse con el equipo ya que hay una rotación y esto se debe a que la cárcel está superpoblada”.  

Estar en compañía

Todos tenemos la necesidad de estar en compañía pero diferentes circunstancias pueden forzarnos a perder ese contacto con nuestro alrededor lo que puede llevar a que nos aislemos socialmente del mundo.
María indicó que muchos presos se encuentran solos porque sus familiares han quebrado los vínculos con el interno o porque sus parejas los han olvidado luego de tener que cumplir extensas condenas.
En ese sentido, Cecilia manifestó que es la sociedad la que de algún modo ha fracasado en la integración de muchos de sus ciudadanos: “Más del 90% de los reclusos asegura haberse criado solo, o haber vivido debajo de un puente desprovistos de afecto y contención siendo su escuela la droga. Finalmente Cecilia aseguró que el hecho de generar procesos de relación lo más personalizados posibles hacen que se frenen las consecuencias de la reclusión y se preparen para la reinserción.

(La Mañana de Córdoba)


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